En la Fundación Lyncott buscamos permanentemente donaciones e inversionistas sociales ¿por qué o para qué? Porque trabajamos con un programa de becas que permite a nuestros jóvenes alcanzar sus sueños.
Es por eso que este artículo lo dedicamos a todos aquellos inversionistas sociales, para que puedan conocer qué es una donación y sus beneficios.

Donar bienes o dinero es una práctica habitual entre empresas, Asociaciones y particulares. En el ámbito familiar, puede suponer una alternativa a la herencia. En el ámbito de la solidaridad, infinidad de anuncios invitan a hacerlo y uno de los principales puntos es el importante beneficio fiscal que tiene para el donante, además de la ayuda que supone para quienes lo necesitan y la colaboración con una causa humanitaria.

Se habla de donación cuando una persona, una empresa o una institución ceden sus bienes a otra. Estos pueden ser muebles o inmuebles (abarcan desde un escritorio hasta una vivienda), fungibles (si se donan alimentos) o monetarios (cuando se dona capital). La cuestión es que siempre son artículos que están dentro del comercio, según establece el Código Civil.
En la práctica, son numerosas las aportaciones de este tipo que se hacen como regalos, ya sea para una institución o para alguien de la familia.

Lo primero que debe distinguirse es que las sucesiones y las donaciones son procesos distintos, aunque los regule la misma ley. El impuesto a las donaciones es directo y personal, ya que grava los incrementos patrimoniales de las personas físicas o moral. Entonces:
• ¿Sobre quién recae? Sobre el beneficiario, la persona favorecida por la donación
• ¿Cuánto se paga? La cantidad depende del importe del bien, ya que las donaciones no son fijas, sino que se establecen por tramos y porcentajes. Los porcentajes y los tramos los fija cada país y van del 7% al 34% del valor neto del bien que se va a donar.
• ¿Dónde se hace la gestión? La liquidación del impuesto se realiza en las Secretarías de Hacienda del país que corresponda. Si se donan bienes inmuebles, será la del lugar donde estos se encuentren. Si es dinero, será la del lugar donde resida el beneficiario.
• ¿En qué plazo? El límite para liquidar este impuesto es de 30 días hábiles, que se cuentan a partir del momento en que se han cedido.
Las donaciones no sólo tienen un impuesto, también ofrecen reducciones y deducciones fiscales, en este caso, para las dos partes implicadas: el donante y el receptor de los bienes.

DONACIONES: ¿QUÉ SON Y CÓMO FUNCIONAN?

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